Nada entre los dos (2026)

Guillermo y Mechi, que viven en Buenos Aires, se encuentran separados por más de 6.400 kilómetros y sus matrimonios, ambos con vidas familiares muy estructuradas. Trabajan para la misma multinacional de alimentos y se conocen por casualidad en una reunión de la empresa. La atracción entre ellos es inmediata e irresistible. Esa chispa repentina los lleva a confrontar sus propios deseos y los transforma de maneras más profundas de lo que creían posible.













