Sin previo aviso (2024)

Rose y Sammy disfrutan de una vida idílica con amor, una casa en Hollywood Hills y un hijo curioso. Durante una fiesta, Sammy le atribuye un significado inusual, mientras Rose hace malabarismos con los preparativos entre distracciones. La inesperada llegada de Helen, quien reclama residencia allí, oscila entre la confusión y la lucidez. Curiosamente, Helen posee un conocimiento profundo de la casa y sus invitados. Sus revelaciones desatan el drama, desenterrando verdades ocultas e impulsando a Rose a confrontar su pasado, su futuro y su deseo de cambio.



















